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Subdirección de Educación Preescolar

Secretaría de Educación

    
 

Cartilla de Educación Básica "Prueba en Aula"

INTRODUCCIÓN

El proceso de pilotaje en la entidad se llevó a cabo en apego a las guías de actividades recibidas a fin de organizar dos reuniones académicas en las que se convocó a las siguientes figuras:

- En la primer reunión, docentes frente a grupo, director y supervisor escolar.
- En la segunda reunión, docentes frente a grupo únicamente, pues se consideró que la dinámica de la agenda proponía un trabajo tipo taller en donde el análisis de evidencias y el diálogo entre las educadoras permitiría generar condiciones de reflexión a partir del uso del instrumento. 

En las dos sesiones, la organización de las actividades permitió a las participantes  reflexionar sobre las connotaciones de la evaluación en este proceso de reforma, así como la puesta en común de las inquietudes que surgieron a partir del pilotaje de la cartilla de educación básica en sus aulas.

Es importante considerar las condiciones en las que cada docente que participó en el pilotaje, desempeña su prácticas, por ejemplo el contexto, el tipo de organización así como la modalidad del jardín de niños, no porque sean determinantes para la intervención de cada docente, pero si para comprender algunas de sus características.

A continuación se presentan la relación del personal que participó en el pilotaje: 

N. P.

SUBDIRECCIÓN REGIONAL

ZONA ESCOLAR

JARDÍN DE NIÑOS

DOCENTE

1

ATLACOMULCO

J011

1.- Concepción Ortiz Villavicencio

Profra. Ruth Felipe Sánchez

2

ZUMPANGO

J032

1.- Estefanía Castañeda
2.- Francisco Gabilondo Soler (Particular)

Profra. Rosa Mariana Díaz Cruz
Profra. Modesta Guadalupe Morales Barrera

3

ECATEPEC

J033

1.- Anexo a la Escuela Normal de Ecatepec

Profra.  Edith Juana Valdés Copca

4

CUAUTITLÁN

J046
J053

1.- Diego Rivera 
2.- Federico Froebel (Particular)

Profra. Liliana Soria Espinosa
Profra. Claudia Lorena Mendoza Hernández

5

NAUCALPAN

J060

J067

1.- Adrián Ortega
2.- Gregorio Torres Quintero (Particular)3.- Unidad San Esteban

Profra. Leticia Sánchez Romero
Profra. Sandra Idilia Escalona Santana
Profra. María Enedina Cerón Gutiérrez

6

TOLUCA

J092
J087
J094
E016

1.- Ricardo Flores Magón
2.- Villa Flor (Particular)
3.- Lic. Isidro Fabela
4. CAM N. 1 José Guadarrama Alvarado

Profra. Gabriela Alcántara Sánchez
Profra. Maritza Sánchez González
Profra. Luz del Carmen Rosas Mancilla
Profra. Susana Guillermina Martín Román

7

METEPEC

J181

1.- Rosario Castellanos 
2.- Unidad Pedagógica Aristos

Profra. Ana Luisa Chávez Negrete
Profra. Astrid Arias Chimal

8

VALLE DE BRAVO

J105
J106

1.- Profra. Guadalupe Rhon de Hank
2.- Escuela Valle de Bravo(Particular)

Profra. Verónica Peña Evangelista
Profra. María del Rocío Santiago Martel

9

NEZAHUALCOYOTL

J186

1.- Nicolás Guillén 
2. Colegio Vasconcelos Sociedad Cultural A. C.

Profra. Elvira Muciño Montes de Oca
Profra. Itzel Nayeli García García

10

AMECAMECA

J124
J120

1.- Emma Willard
2.- Miguel Hidalgo

Profra. Lic. Margarita Gómez Escobedo
Profra. Aidee Medina Amaro

11

IXTAPAN DE LA SAL

J133

1.- Beatriz Espejo
2.-Anexo a la Normal de Ixtapan de la Sal

Profra. Patricia Catalina Ávila García
Profra. Azucena Griselda Arizmendi Ayala

12

TEJUPILCO

J154

1.- José María Velasco

Profra. Ana María Sánchez Benítez

13

JILOTEPEC

J014
J015

1.- Anexo a la Normal de Jilotepec
2.- Robert Fulton (Particular)

Profra. Yolanda Laguna Rosas
Profra. Ya Seth Karina Noguez Noguez

14

TEXCOCO

J114

1.-Julio Jiménez Rueda
2.- Instituto Federico Froebel (Particular)

Profra. Nancy Emilia García Casiano
Profra. Laura Liliana Solís Andrade

  

CARACTERIZAR EL PROCESO DE PRUEBA EN AULA

Una de las decisiones que como equipo de la Subdirección de Preescolar en la entidad se tomaron, fue la de incluir en la primer reunión académica con personal docente que participa en el proceso de pilotaje de la cartilla, a las autoridades escolares involucradas directamente como son la directora y la supervisora escolar por considerarse figuras clave para acompañar el proceso, pues con esta acción se pretendía evitar exigencias innecesarias a las docentes por parte de su directora o por parte de la zona escolar.

Por las características de la agenda para segunda reunión, sólo se consideró la participación de las docentes, con la intención de que se sintieran con la libertad de expresar abiertamente sus comentarios, compartieran sus experiencias y que realmente hubiera esa empatía entre colegas.

Como una de las actividades posteriores a estas sesiones, se invitó a las docentes involucradas a compartir con sus compañeras del mismo jardín de niños, la experiencia del pilotaje en sus espacios de colegiado, a fin de que la escuela se viera involucrada con la idea de que docentes de otros grados pudieran expresar qué finalidad le encontraban a la cartilla o que incluso pusieran de manifiesto sus dudas al respecto de la evaluación, pues tal vez la experiencia del pilotaje de la cartilla y los materiales analizados al respecto podrían servir a alguien más.

Una maestra compartió el caso concreto de una niña, que había asistido al preescolar los tres grados y el grupo de docentes de la misma escuela expreso, que la niña en cuestión reflejaba la importancia de la continuidad en los procesos, pues a diferencia de los niños que ingresaron en este ciclo escolar al tercer grado de preescolar, ella mostraba un mayor nivel de desempeño que algunos de sus compañeros; testimonios como este hicieron que se tomara la decisión de invitar a compartir la experiencia de la docente con sus compañeras; si es que se consideraba pertinente.

Otra de las decisiones que se tomaron a partir de esta etapa de pilotaje fue la de incluir una escuela más dentro de la fase, pues el personal de esta institución se vio interesado en participar en esta etapa a pesar de que de manera oficial no se reportó desde un inicio.  La decisión de la escuela obedece a que el personal de la misma considera al proceso de evaluación como una de sus debilidades y quizá este proceso podría contribuir a disipar algunas de las dudas.

Para la realización de los acompañamientos a estos jardines, también se decidió llevarles materiales que nos ayudaran a resolver algunas dudas que fueran presentando las compañeras, incluso desde lo que han comprendido de las competencias, así se les entregaron a cada docente (para ser compartido con el resto del colegido) un paquete de las siguientes conferencias:

-  Programa: Articulación Curricular en Educación Preescolar y Reforma Integral de la Educación Básica” Vol. 1

-  Hasta el 100?... ¡No! ¿Y las cuentas?... ¡Tampoco! ¿Entonces qué?... Vol. 1

-  “Como dar continuidad a la noción de medida en el Jardín de Niños” Vol. 1

-  “Educar a los niños pequeños, un desafío a nuestras exigencias de creatividad” Vol. 1

-  “Forma, espacio y medida en el Nivel Preescolar”. Vol. I y Vol. II

-  “Una Educación Preescolar a la altura de las exigencias y necesidades infantiles: Contenidos, Clave y Retos Pedagógicos”. Vol. I y Vol. II

-  “Procesos Cognitivos movilizados en las Competencias que implican la resolución de problemas matemáticos y su vinculación con los niveles de Educación Básica”. Vol. I y Vol. II

-  “Función de Asesoría en el Proceso de Reforma a la Educación Preescolar”. Vol. I y Vol. II

Así  como una enciclopedia con los siguientes tomos:

 

-  Experimentos Científicos: Tiempo y clima.

-  Experimentos Científicos: Nuestro entorno.

-  Experimentos Científicos: Electricidad y magnetismo.

-  Experimentos Científicos: Sonidos y audición.

-  Experimentos Científicos: Dentro de la materia.

-  Experimentos Científicos: Fuerza y movimiento.

-  Experimentos Científicos: Usar los materiales

-  Experimentos Científicos: Química cotidiana

-  Experimentos Científicos: Luz y color

-  Experimentos Científicos: Calor y energía

 

Como equipo decidimos tener por lo menos dos visitas a los jardines de niños entre finales de noviembre a febrero, antes de la segunda sesión, aunque en algunas escuelas se realizaron más de dos, lo cual nos implicó colegiar con base a las dudas que fueron externando, revisar nuevamente los planteamientos de los campos formativos, consultar la bibliografía de apoyo, y sobre todo dialogar sobre las manifestaciones que docente y acompañante presenciaron en el transcurso de la jornada.

  

PROPÓSITOS DE LAS DOS SESIONES ACADÉMICAS

Los propósitos de las reuniones se rescatan de las guías de actividades para las reuniones académicas que se enviaron a la entidad, que son:

-  Que las participantes analicen las características del enfoque formativo de la evaluación y sus implicaciones en el desarrollo del trabajo docente.

-  Que las participantes obtengan herramientas conceptuales para comprender cómo llevar a cabo la evaluación sistemática y cómo proceder para la valoración de los avances de sus alumnos, en los momentos de corte señalados en la “Cartilla de Educación Básica.  Primer Periodo. Educación Preescolar.”

 

Así mismo en la segunda sesión los propósitos establecidos fueron los siguientes:

- Que las participantes analicen, a partir de casos concretos, la experiencia de aplicación de la Cartilla de Educación Básica, como parte del proceso de evaluación de sus alumnos en preescolar y compartan opiniones e inquietudes derivadas de dicha experiencia.

- Que las participantes, elaboren como equipo de entidad, conclusiones sobre el uso de la cartilla y de su factibilidad como documentos para valorar los avances en el aprendizaje de los alumnos de preescolar.

 

CONCLUSIONES DERIVADAS DE LAS DOS SESIONES ACADÉMICAS

PRIMERA SESIÓN

La primera reunión se llevó a cabo el día 23 de noviembre del año 2011, asistieron el docente encargado del pilotaje, su director y supervisor escolar.

En la primer actividad, se generaron condiciones de reflexión sobre el enfoque formativo de la evaluación en el nivel de preescolar, haciendo énfasis en la importancia de llevarla a cabo de manera sistemática y permanente, con ello se reconoció el valor funcional del expediente del niño y diario de trabajo como los instrumentos de evaluación más pertinentes y apropiados para obtener información objetiva por parte de los alumnos, y de esta manera fundamentar los logros y dificultades que presentan en el desarrollo de sus competencias.  

Al llevar a cabo la actividad práctica surgieron dudas sobre cómo identificar en las evidencias que tienen recabadas las educadoras, los logros de los alumnos, pues reconocieron que carecían de información para sustentar su valoración al contrastar sus evidencias con lo que propone el campo formativo; también expresaron su dificultad para llevar a cabo los registros de los alumnos, de tal manera que se vea reflejado el proceso de aprendizaje que llevan a cabo ante una situación determinada; reconociendo que hace falta el análisis interpretativo conforme a la competencia y fundamento del campo, lo que las lleva a realizar comentarios aislados o meras  descripciones acerca de lo que observan de los niños. Al respecto externan que el registro en la cartilla puede ser subjetivo, pues no documenta los avances de los niños.

Se reconoce la importancia de la observación como estrategia para obtener información de los niños, es a través de esta herramienta que se pueden detectar las dificultades que manifiestan los niños en su proceso de aprendizaje, sin embargo les resulta complicado sistematizar la información que obtienen de sus observaciones, existiendo confusión en aquello que es importante registrar.  No obstante consideran que es necesario documentar los procesos de aprendizaje de los niños porque dan muestra de su desarrollo de competencias, identificando avances y dificultades que presentan, lo cual sirve para que tanto los profesores de los grados subsecuentes tomen en cuenta para planear la enseñanza, como para que los padres de familia estén en posibilidad de brindar el apoyo conveniente a sus hijos para que avancen en sus aprendizajes.

Externaron que con las reflexiones realizadas producto de las actividades de esta primer reunión y las lecturas de apoyo analizadas, lograron aclarar algunas dudas que tenían en torno a la evaluación, sin embargo, manifestaron que quizá ya iniciado el proceso de implementación de la cartilla, en su fase de pilotaje, se encontrarían con otras inquietudes, por tal motivo es que se decidió involucrar tanto a la directora como a la supervisora a fin de que estuvieran en posibilidad de acompañar a la educadora en este proceso.

Los acuerdos que se tomaron para llevar a cabo la prueba en aula de la Cartilla fueron los siguientes:

-  Reunir información suficiente para documentar el proceso de los niños.

-  Llevar a cabo el registro en la cartilla hasta el momento que se cuente con la información necesaria para valorar a los niños y determinar el nivel de desempeño en que se ubican.

-  Tener comunicación con los padres de familia de manera sistemática, para informar sobre avances y dificultades de los niños para que brinden el apoyo requerido en casa.

-  El personal de supervisión y directivo de la docente participante en el pilotaje, brindará el apoyo necesario a la educadora, acompañándola en el proceso, para ello se resaltó que el uso de la cartilla, no es motivo para solicitar más documentos a la educadora.

 

 

 

SEGUNDA SESIÓN

La segunda sesión se realizó el día 10 de febrero de 2012 y se inició con  un momento destinado a compartir relatos de las asistentes en los que plasmaron experiencias y opiniones en torno a los problemas que enfrentaron en el proceso de registro de información en la cartilla, algunos comentarios fueron que al inicio no se tenía claro cómo hacerlo, pues sistematizar la información para ubicar a los niños en determinado nivel de desempeño, les resultaba muy complejo.

Algunas docentes manifestaron que les fue de utilidad considerar los aprendizajes esperados como referencia para sus observaciones, algunas otras consideraban a las competencias como única referencia, en general se percibía la preocupación por parte de las docentes sobre la manera en cómo se justificaría el colocar a un niño en determinado nivel, pues a decir de ellas “es muy delicado”.

Algunos testimonios de docentes recuperados en la segunda sesión:

“La cartilla es una oportunidad que me provoca a mí como docente, la posibilidad  para valorar el potencial que tengo como profesionista, volverme más sistemática en lo que escribo, desde mirarme como juez de lo que hago o dejo de hacer para realmente mediar el aprendizaje de mis niños, valorar lo que se escribe y con qué sentido, darme tiempo para hacer un proceso sistemático y consciente, se requiere un docente que éste acompañado del argumento teórico, por qué decimos lo que decimos si se está haciendo una evaluación formativa buscar instrumentos que nos ayuden a recuperar información valiosa, pienso que debemos contar con elementos para que uno pueda hacer el proceso.”

“Más que problemas, el uso de la cartilla lo veo como una posibilidad  que te ayuda a mejorar como docente, si se dan cuenta con esto de la cartilla ninguna de las que han hablado se han quedado estáticas, han buscado que hacer para solucionar el problema, te vuelve más competente, una compañera dice que no sabe qué registrar, la verdad es que desde que reconocemos que vamos a valorar los procesos de aprendizaje de los niños, con elementos como el programa, la lectura de los módulos, todo eso nos debe de llevar a valorar si realmente lo que yo voy registrando  de mis alumnos me permite decir en qué nivel de desempeño está, pero también estoy de acuerdo en que es como enjuiciar, encajonar al decir este niño está en cierto nivel, se corre mucho riesgo, porque aún teniendo en cuenta que hemos trabajado meses atrás no podemos encajonarlo,  porque los campos formativo son amplios, incluso la misma competencia es muy amplia, incluso por grado escolar se podrían hablar de diferentes niveles de desempeño,  finalmente las palabras se las lleva el viento, pero creo que el problema es darnos el tiempo para escribir y dar la evidencia, para poder decir que el niño está en este nivel, eso de elegir un alvéolo no da cuenta del proceso que tienen los niños para desarrollar las competencias… el único problema que veo es darnos el tiempo para sistematizar, lo demás lo veo como una posibilidad.”

En otros casos no sabían qué valorar en los niños al hacer los registros, por lo que durante las jornadas de trabajo pretendían anotar todo lo que hacían, sin tener claro desde la planeación las competencias  que iban a favorecer.

El análisis de casos permitió identificar a las educadoras, a través de la revisión de sus evidencias, la funcionalidad de los registros que realizan de sus alumnos, donde exponen de forma descriptiva los logros y dificultades de los niños,  información que consideraron para hacer la valoración, la cual está contenida en el expediente,  incluye la evaluación diagnóstica y continua, trabajos, así como las entrevistas de los niños y padres de familia; también se utilizó el diario de la educadora, portafolios de los niños e información arrojada de videos y fotografías. Una de las docentes mostró un cuadernillo de evidencias de los alumnos, integrado por hojas de verificación iguales para todos los niños y argumenta que fue un acuerdo que las docentes de su escuela tomaron, sin embargo, mediante la reflexión que se generó en el ejercicio, ella reconoce la necesidad de contar con otros elementos                                   que le permitan registrar procesos de cada uno de los niños para hacer la valoración y ubicarlos en cierto nivel.

Para identificar los aprendizajes de los niños, a decir de las educadoras, retomaron  los planteamientos del Programa, principalmente el fundamento de los campos formativos, las competencias y los aprendizajes esperados, algunas las bases para el trabajo en preescolar.  También hicieron uso del material bibliográfico de apoyo como jugar a pensar, los volúmenes I y II, el placer de aprender la alegría de enseñar, entre otros.

La ubicación de los niños en determinado nivel de desempeño, implicó la confrontación del fundamento de los campos formativos con las evidencias contenidas en el expediente de los niños, el conocimiento de cada uno de ellos y  la manifestación de las competencias dentro del grupo, ello a partir de la puesta en marcha de las situaciones didácticas, reconociendo que en ocasiones caían en la ejecución de actividades, las cuales no aportaban información significativa de los logros o dificultades de los niños, por lo tanto una maestra comenta: “es conveniente reflexionar acerca de lo que se planea y diseñar situaciones didácticas que propicien en los niños la manifestación de sus competencias”. Asimismo considerar en la planeación la atención a los seis campos formativos, pues ahora que se realizó el primer corte de la cartilla se dieron cuenta de que algunos campos no fueron atendidos y eso dificultó el proceso, pues no se tuvieron evidencias para ello.

En cuanto a la descripción de los niveles de desempeño, mencionan que realmente el instrumento como tal no les orienta para poder decidir qué niño se encuentra en determinado nivel, pues para ello influyen varios aspectos que pueden hacer subjetiva la valoración, por lo que consideran más conveniente y funcional los registros que tienen de los niños en sus expedientes así como las notas del diario de trabajo.  Externan que se debe tener mucha precaución con la información que anotan en la cartilla en relación al apoyo requerido  a los padres de familia, y explicar el por qué su hijo es ubicado en ese nivel,  pues como lo mencionó una madre de familia que tiene hijos en el nivel de primaria, en donde la cartilla ya tiene un valor,  compara que si a su hijo en preescolar se le colocó en un nivel de desempeño suficiente, corresponde a una calificación de 6 o 7; menciona la educadora:   “este riesgo lo podemos correr todas, sin embargo lo que nos apoyará a fundamentar la ubicación, es precisamente la información que ya tenemos en los expedientes, lo cual es suficiente para argumentar.” 

Finalmente en la actividad de cierre de esta jornada, se hizo la valoración sobre la experiencia de evaluación registrando información en la cartilla, al respecto comentan que al inicio pensaron en la cartilla como una carga administrativa,  pero al analizar lo que debían hacer, se dieron cuenta de que lo fundamental son las evidencias que integran en los expedientes, evaluación que vienen llevando a cabo desde el inicio de la reforma en el nivel.

Respecto al llenado del instrumento y el proceso formativo de la evaluación en este nivel educativo una educadora comenta “en función de la evaluación, estamos hablando de un proceso que se lograr durante la educación preescolar, con la cartilla hablaríamos de una subjetividad que no tendría caso llevar a cabo, si nos basamos en que lo importante es lo que pasa en el grupo tendríamos más evidencia… qué sentido tiene llenar un formato carente de información”.

En sí la experiencia para varias de las educadoras participantes, representó un acto reflexivo de su quehacer cotidiano “la verdad es que desde que reconocemos que vamos a valorar los procesos de aprendizaje de los niños, con elementos como el programa, la lectura de los módulos, todo eso nos debe de llevar a valorar si realmente lo que yo voy registrando  de mis alumnos me permite decir en qué nivel de desempeño está, pero también estoy de acuerdo en que es como enjuiciar, encajonar al decir este niño está en cierto nivel, se corre mucho riesgo, porque aun teniendo en cuenta que hemos trabajado meses atrás no podemos encajonarlo,  porque los campos formativo son amplios”.

 

VALORACIÓN GENERAL DEL PROCESO DE LA PRUEBA EN AULA POR PARTE DEL EQUIPO ESTATAL.

Una de las problemáticas que dejan al descubierto los testimonios expresados durante las reuniones académicas es la falta de evidencias que den sustento a la evaluación que se hace de los niños en términos de nivel de desempeño.

“Yo conozco a mis niños, sé de lo que son capaces pero no puedo ubicarlos en un nivel de desempeño”; algunas maestras sostienen comentarios como el anterior y en diálogo con ellas se pone de manifiesto que aluden principalmente a la memoria como herramienta que les ayuda a evaluar o a emitir algún juicio acerca de los aprendizajes que logran los niños o a identificar aquello que logran hacer, pero son pocas las docentes que tienen documentado y argumentado por escrito el proceso de aprendizaje de los alumnos identificando realmente logros y aprendizajes.  Al respecto, las docentes van acumulando documentos, que algunas llaman  “evidencias”, de las actividades en que participan los niños con breves descripciones de los que los niños realizaron pero no describen avances o procesos.

De la misma forma se hace evidente la poca sistematización de las observaciones que se hacen de los niños, no logrando una valoración continua que dé cuenta de los procesos por los que transitan los alumnos.

“Con qué voy a justificar el nivel de desempeño de los alumnos, yo conozco a mis alumnos, yo puedo decir en qué nivel se encuentra cada uno por el trabajo que hemos venido realizando, pero hay algunas situaciones en las que no tengo como comprobar en qué nivel de desempeño están, es buscar de qué forma justifico yo estos aprendizajes que les estoy adjudicando, para mí eso fue muy complicado”.

Respecto a la apropiación de la propuesta curricular, encontramos testimonios que dan cuenta de los diversos niveles de apropiación, lo que a su vez nos hace pensar en el impacto de las  actividades que se han emprendido para favorecer esta comprensión y que es necesario seguir sosteniendo. Derivado de esto encontramos testimonios como:

“Nos dimos cuenta de que al ver el portafolio de los niños, vemos que las propuestas de evaluación no correspondía con la competencia que se pretendía evaluar”

Quedó al descubierto la falta de congruencia entre la competencia planeada a favorecer y las manifestaciones que se están detectando en los niños; es claro que ante la situación didáctica presentada a los niños, ellos dan muestra de sus aprendizajes, pero no necesariamente se corresponde con lo que se planificó favorecer en el niño y por lo tanto con lo que se está evaluando.

La observación es fundamental para valorar los avances que tienen los niños y por los testimonios analizados de las educadoras, es claro que observan a sus niños sin embargo existe una debilidad en los registros que se hacen de las observaciones, se dice “conocer a los niños”, pero no existe una documentación clara que dé sustento a los argumentos que se hacen de cada niño.

Las fuentes de información con que cuenta la educadora (diario de la educadora, notas que se realizan al observar a los niños, expediente de los niños), son elementos suficientes para realizar una valoración de los niños; no es necesario diseñar instrumentos extras para hacer el llenado de la cartilla; sin embargo hay autoridades que están solicitando el llenado de otros formatos en los que se registren aspectos de cada uno de los niños con relación a los campos formativos lo cual podría tornarse como una dificultad pues en la intención de ser específicas se está cayendo en la elaboración de listas de cotejo a partir de los aprendizajes esperados.

 

NECESIDADES DE ACTUALIZACIÓN QUE SE DETECTAN

Las lecturas recomendadas desde el inicio de este proceso, ayudaron mucho a la construcción de un sentido formativo de la evaluación, sin embargo es evidente que aún persisten diferentes interpretaciones en cuanto a valorar el avance de los niños.

Las teorías de aprendizaje y desarrollo han sido elementos que permiten tomar decisiones en la organización del trabajo docente, pues clarifican lo que es capaz de lograr un niño a determinada edad, sin embargo, a pesar de que las docentes ahora poseen muchos referentes teóricos, transformar esa información a la práctica resulta muy complejo.

La Reforma a la Educación Preescolar ha estado acompañada de diferentes materiales (como los videos de situaciones reales aplicadas por maestros de otras entidades como el caso de la Profra. Guadalupe Preciado) en el que a través de compartir sus experiencias se ve claramente el reflejo de lo que pide el campo formativo en una situación real; hoy por hoy,  las educadoras discursan mucho sobre el programa, pero no son capaces de diseñar situaciones que respondan a la fundamentación del campo formativo, por lo que ver evidencias tan explicadas por sus propios autores, permiten mayor comprensión de lo que pide el Programa de Educación Preescolar.

Un hallazgo realizado al momento de acompañar a las maestras en este proceso fue que ellas mismas han descubierto la importancia de observar a los niños cuando realizan sus producciones.  Muchas veces se coleccionan producciones del total de los niños de un grupo y la docente puede realizar interpretaciones de las mismas que distan mucho de lo que el niño quiso plasmar al momento de elaborarla y lo más valioso de la evidencia es escuchar al niño en tanto que es él quien puede explicar porque plasmo tal o cual cosa y ello no es recuperado en la producción en sí misma, por lo que las docentes se han percatado que acumular “evidencias” de los niños no sirve para describir sus procesos si no están acompañadas de otros elementos como puede ser la propia explicación del niño o el haber presenciado cómo se realizaron.

Para nosotros como equipo, la cartilla fue un pretexto que nos hizo regresar a la revisión de los planteamientos de los campos formativos,  a la consulta de la bibliografía de apoyo, nos permitió reunirnos para analizar casos específicos y poder apoyar a las docentes en este proceso, nos permitió constatar lo que hemos aprendido sobre los planteamientos de la propuesta y dudar de lo que estaba afianzado, sobre todo nos recuerda la necesidad de estar presentes en las aulas, espacios en donde podemos aprender y construir con las docentes.

  • “Yo leo, soy Mexiquense”

    Campaña de promoción de lectura diaria “Yo leo, soy Mexiquense”

    Evidencias de las lecturas realizadas por Asesoras del Área Académica de la Subdirección de Educación Preescolar.

       


  •  Materiales

    - El supervisor juega el papel de asesor ayudando a los profesores a articular sus teorías acerca de la práctica, a extraer sus creencias sobre los “porqués” de la práctica de su aula, proporcionando bases teóricas para su acción, ampliando sus perspectivas y reforzando la búsqueda de alternativas en sus aulas.- (Asesoramiento al centro educativo. Jesús Domingo Segovia. pp 329).

    Con la finalidad de fortalecer la función de quienes realizan asesoría, la Subdirección de Educación Preescolar pone a su disposición los reportes que como entidad se elaboraron sobre el trabajo que se realizó con un grupo de educadoras y diferentes figuras, como parte de un muestro realizado a fin de conocer cómo se vivió en las aulas el proceso de evaluación durante el ciclo escolar 2012 – 2013.

    El contenido de este material recupera los testimonios de un grupo reducido de educadoras, que bien puede ser el reflejo de lo que muchas otras educadoras pueden estar enfrentando en sus aulas; ante ello, ¿qué oportunidades de asesoría se pueden ofrecer?, ¿cómo animar la reflexión para que la educadora lleve a cabo una evaluación con sentido formativo?, ¿qué tanto las autoridades educativas facilitan la transformación de la práctica de las y los docentes del nivel?

    Ponemos a su disposición la cuenta de correo documentospreescolar@hotmail.com para que envíen sus comentarios al respecto del material que aparece a continuación.

     

    Enfoque1

    Enfoque2

     

     

       


 
 
 
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