Judas y Torito
Castillo
En esta rama destacan los artesanos del Estado de México, especialmente los del municipio de Tultepec, identificado y reconocido por su aprobada destreza para fabricar toda clase de artificios pirotécnicos, ya que es uno de los principales abastecedores de productos en gran parte de las regiones del país. A la bien ganada fama de los artesanos de Tultepec hay que agregar la de muchos otros que hacen su trabajo en Almoloya de Juárez, Axapusco, Tianguistenco, Tenancingo Tenango del Valle, Otumba, Capulhuac, Coyotepec, Tecámac y Texcoco en donde se produce una gran variedad de artículos que dan otra dimensión a las fiestas populares como son: toritos, castillos, canastillas, judas, luces de colores, palomas y todo tipo de cohetes que forman parte de las fiestas populares.
Sin duda la celebración más significativa es la de la noche del 15 de septiembre, cuando después de haberse dado el grito de independencia en todas las plazas públicas del país, lo mismo en los municipios más apartados que en las capitales, la aparición de los fuegos pirotécnicos es inmediata, dando paso a toda una gran celebración llena de algarabía y sentimiento por nuestra gran nación.
Hay un dicho popular aplicable en muchas circunstancias de la vida que alude a la condición del cohetero: si el cohete truena, malo, y si no truena, también. pero el artesano pirotécnico sabe que el producto de su trabajo debe funcionar y que no existe tal disyuntiva del refranero popular es decir el cohete, o truena . o truena.
En resumen, este juego de crear la luz, los colores y el estruendo es posible gracias al trabajo y a la creatividad de los artesanos de la pirotecnia del Estado de México.